martes, 9 de marzo de 2010

Un mundo en común. Algunas reflexiones sobre la cuestión migratoria

El estatuto legal de residencia de las personas inmigrantes es una cuestión absolutamente secundaria respecto de aquellos Derechos Humanos de aplicación universal e incondicional de los que son sujetos. Es cierto que existen, de modo absolutamente comprensible y legítimo en democracia, diferentes perspectivas para abordar esta cuestión de los flujos migratorios. Pero no será ni comprensible ni legítima ninguna perspectiva que pretenda ignorar o establecer excepciones al mandato imperativo de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Nuestras leyes sobre inmigración no pueden contravenir la Declaración Universal de los Derechos Humanos del mismo modo que una norma de tráfico no puede contravenir una Constitución. Y si eso ocurre, que ocurre y ocurre constantemente, es que algo muy grave les está sucediendo a nuestros sistemas y valores democráticos.

Leer completo en Rebelión

Leer completo en Kaosenlared