lunes, 29 de octubre de 2007

Mariano y el lobo

Pero lo cierto es que España no acaba de desintegrarse [...] A Rajoy y a los suyos les pasa como al pastorcillo del cuento: anuncian una y otra vez que viene el lobo. Pero el lobo nunca aparece. Finalmente al pastorcillo, como a Rajoy, no queda más remedio que ignorarlos o tomárselos a pitorreo.

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[Publicado en el nº de octubre de La Crónica del Ambroz]