viernes, 28 de septiembre de 2007

Bush, Zapatero, Iraq: cuatro segundos y medio

Así que, lo digo como lo siento: que se metan su Despacho Oval y sus buenas relaciones con EEUU por donde les quepan. Me siento orgulloso de este presidente que no es recibido en la Casa Blanca. Me siento orgulloso de este presidente que a duras penas consigue disimular el asco que le produce estrechar la mano del más monstruoso genocida de nuestro tiempo. Me siento orgulloso de este presidente que no se puso en pie ante la bandera de una nación que ha violado flagrantemente las leyes internacionales y lleva la muerte y la destrucción allá donde clava sus garras. Me siento orgulloso de este presidente que sacó a nuestras tropas del pantanal iraquí, dando cumplimiento al claro mandato recibido en las urnas, y públicamente animó a otras naciones a hacer lo mismo. En muchas otras cuestiones, la mesura, la prudencia y la paciencia de Rodríguez Zapatero pueden exasperarnos a veces a quienes le apoyamos desde su izquierda. Pero en lo que respecta a Iraq, este hombre se ha mantenido firme. No nos ha fallado.

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NOTA:
· Actas del encuento Bush-Aznar, aquí y aquí.